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Cómo ser mejor profesor

Lo reconozco, en español suena fatal. ¡Qué le vamos a hacer! Se trata de enseñar considerando el objetivo final, lo que quieres que tus alumnos entiendan y demuestren al concluir tu clase, como piedra angular de todo el proceso de planificación. ¿Parece sencillo verdad? Pues créeme, es bastante complicado de dominar. Y te lo digo por experiencia. El propio Andy Griffiths visitó mi instituto en Diciembre y nos desentrañó las claves de este método. Y no solo eso, me he dedicado todo el año a poner en práctica todos y cada uno de los apartados de su libro, grabando mis clases y recibiendo feedback por parte del equipo de Osiris, colaboradores del programa Outstanding Teaching Intervention. Si aun no lo has leído, date prisa. La perla en cuestión se llama “Teaching Backwards”. Los autores: Mark Burns y Andy Griffiths. Si lo del inglés es un problema, ¡no te preocupes! Es muy fácil de seguir.

Como ves, el libro me parece lo más. Mi forma de enseñar y preparar clases ha mejorado muchísimo y por eso quiero que tú también te beneficies de estos trucos. El libro sigue seis apartados:

  1. Fija expectaciones altas. Cree en tus alumnos. Pero de verdad. Todos tenemos conocidos por los que no dábamos ni un duro en el instituto y sin embargo acabaron carreras de manera brillante, emprendieron negocios de éxito o se convirtieron en personas influyentes. Así que “pigmaniolizate”.
  2. Punto de partida. No hay nada peor que dar una clase sin saber cuál es “starting point”. Cuándo quieres aprender un idioma, te hacen una prueba de nivel ¿no? Pues aquí igual. Imagina que aburrimiento volver a empezar con el “hello” “good morning”. Te lo sabes de memoria. Te aburres, empiezas a contar baldosas, comentas algo gracioso con el de al lado… ¡Aplica este motto a tus clases ya!. ¿Qué te toca explicar los sectores productivos? No asumas que tus alumnos no tienen ni idea. Igual no relacionan “sectores productivos” con su significado directamente pero son capaces de explicar un ejemplo, o dar más ejemplos, o incluso puede que, pensando un poquito, sean capaces de decirte cuál es el sector más importante en España y por qué. Ponlo en práctica así: dos semanas antes de explicar los sectores productivos, cuando no venga a cuento, haz que contesten estas preguntas en un papel: ¿a qué nos referimos con sectores productivos? ¿qué tipo de productos o servicios se producen en España? Pon un ejemplo de el sector primario. Pon un ejemplo del sector secundario. Pon un ejemplo del sector terciario. ¿Qué sector es el más importante en España? ¿Por qué? ¿Qué sectores crees que eran más relevantes en España hace 30 años? ¿Por qué?. Luego lee los resultados y agrupa. Los grupos te darán la clave de cómo enfocar la clase. Y sí: puedes tener diferentes grupos haciendo diferentes cosas en clase y no morir en el intento. Te explico cómo en futuros post.
  1. Desmitifica el punto de destino. Haz que el objetivo final sea alcanzable por todos tus alumnos. Cada alumno tiene un ritmo de aprendizaje. Es lo que hoy en día conocemos como “atención a la diversidad”. No te descubro nada nuevo. Algunos de tus alumnos necesitarán más ayuda que otros y tienes que planificar tus clases para asegurar que todos y cada uno de ellos progresan. Ponlo en práctica así:
  • Algo tan simple como dejar encima de la mesa un par de libros de texto abiertos por la página de teoría que vayas a explicar ese día, puede funcionar. Acércate al alumno/a en cuestión y pídele que lea esas páginas si necesita ayuda.
  • También uso bastante “la mesa de recursos” que es simplemente una mesa situada en una esquina de mi clase llena de recursos de todo tipo a la que los alumnos pueden acudir cuando necesitan ayuda. La idea es que se hagan independientes. Tenthree-before-mego varios diccionarios, libros de texto y algunos folletos que dejo, dependiendo de la clase que me toca explicar.
  • La función de expertos funciona muy bien. Utiliza los resultados de tu test “punto de partida” para nombrar expertos. Si sitúas a cada uno en un grupo y les das tareas, te serán de gran ayuda.
  • En clase también uso “3B4Me” o lo que es lo mismo: three before me: brain, book y buddies. Cada vez que un alumno me llama para preguntarme una duda, yo respondo en voz alta: “3B4Me”. En español vendría a ser algo así como: las tres Ces. Cerebro, cuaderno y compañero. Suena bien ¿no? La idea es fomentar el pensamiento independiente y que los alumnos no acudan al profesor directamente cuando disponen de más ayuda de la que creen alrededor de ellos.
  1. La prueba del aprendizaje. Es lo que yo llamo “el broche final”. Es lo que demostrará que tus alumnos han alcanzado el objetivo que fijaste para esta clase. Has pensando en este momento desde el principio y has ido diseñando las actividades “backwards”-hacia atrás. Ponlo en práctica así: Tu prueba del aprendizaje puede ser una pregunta de examen de Selectivad de otro año, un balance que tienen que elaborar, un esquema, un gráfico. Depende de lo que quieras explicar. La pregunta que te tienes que hacer es: ¿Qué es lo que probaría que un alumno de mi clase ha alcanzado los objetivos propuestos para la clase de hoy? Por ejemplo, si tu objetivo es: explicar el significado de los sectores productivos en España e identificar ejemplos, la prueba del aprendizaje puede ser una tabla con varias fotos de sectores productivos y espacio para que tus alumnos expliquen qué sector productivo es y por qué.
  1. El estímulo. Challenge. Está demostrado que los enigmas, las pistas, el misterio, etc. llama la atención. Tus alumnos querrán resolverlo. Ya los tienes enganchados. Y si añades un poco de competición, éxito asegurado. Ponerlo difícil es la clave de un buen “arranque cautivador”. Con eso ya tienes mucho ganado. Pero lo ideal es que todas tus actividades sean estimulantes. Ponlo en práctica así:
  • Soy muy fan de TARSIA. Si aun no lo has usado, échale un vistazo.
  • También me encantan los enigmas. Siempre uso criptogramas, sobretodo al principio de un tema nuevo.
  • ♥ Muy fan del “busca a alguien que…”. A veces hago que ellos diseñen sus propias preguntas. Te dejo la plantilla para que le eches un vistazo.

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  1. Feedback. No te pierdas mi post sobre feedback.

¡Espero que te animes a poner estas ideas en práctica!

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¿Trabajas mas que tus alumnos en clase?

Silencio gracias, abrid el libro por la página 87. Vas a hacer lo que sea para seducirlos con el apasionante tema que TE toca explicar hoy: la cuenta de pérdidas y ganancias. “Porque si queréis montar un negocio dentro de un par de años, os gustará saber de qué va esto, cómo se hace y para qué sirve” sueltas a toda la clase con el objetivo de atraer su atención dormida. Durante los siguientes 45 minutos te desgañitas explicando cada uno de los elementos de este documento del demonio. Y no solo eso, sino que también tienes un PowerPoint de la leche con ejemplos de cuentas de pérdidas y ganancias reales y ejercicios variados que completarán durante los últimos 15 minutos de clase. ¿Te suena?

No me extraña que estés cansado y tus alumnos se quieran morir. El verdadero proceso de enseñanza-aprendizaje tiene lugar cuando los alumnos debaten, intercambian ideas, explican los unos a los otros, se dan consejos, sacan conclusiones, trabajan en equipo… y no cuando tus alumnos lo único que hacen es escucharte durante 40 minutos. Y lo mejor viene ahora: ¡todo esto que te cuento lo hacen ellos solitos! Tú dirige y organiza que para eso eres el profesor y de lo demás no te preocupes. Además, ya has hecho el trabajo más duro: reciclar contenidos y diseñar actividades. Ahora solo le tienes que dar un giro a la manera de enfocar tus clases. Y has oído un millón de veces lo de “dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” pero sigues R que R haciendo lo mismo de siempre. Así que ya va siendo hora de entrar a la acción. ¿Te animas a leer algunos de mis trucos?

Acuérdate del último curso de formación al que fuiste. Estuviste a punto de dibujarte unos ojos en los parpados para poder echarte una cabezadita sin embargo sobreviviste cómo pudiste gracias al dibujado florecillas en las esquinas de tus notas y a la escritura en forma de esquema de algunos de los temas que el ponente comentaba. Ni a los adolescentes ni a los adultos les gusta escuchar rollos patateros durante horas. Los temas sonaban interesantes en el panfleto que leíste online pero la realidad dejó mucho que desear. Aquí te dejo algunas ideas que funcionan y que practico todos los días.

  1. Practica lo que yo llamo: “arranque cautivador”. Comienza la clase con algo que atrape la atención de tus alumnos y dedica los primeros 10 minutos a esta actividad. Depende del tema que quieras que TUS alumnos aprendan y de lo que hiciste el día anterior. Puede ser el titular de una noticia, una foto, una pregunta sin respuesta, un post-it note en el que escriban ejemplos sobre algo, etc.
  2. Aparca el miedo a no explicar. Recuerdo el primer día que di clase. Yo hablé y hablé y muy rápido además. Explique tres de los temas que ahora explico en dos semanas en menos de una hora. Nadie nace aprendido pero no pierdes nada por experimentar ¿no? Déjales hacer. Pueden leer los elementos de la cuenta de pérdidas y ganancias de manera individual, les das un ejemplo a cada grupo y lo ponen en práctica juntos creando un póster con la estructura del documento real. Tú los corriges y diriges.
  3. La técnica de la magdalena. cupcakeLos 50 minutos que dura la clase deberían estar divididos de esta forma:
    • Buena base: ten claro de lo que partes. Hazte la siguiente pregunta: ¿qué saben mis alumnos de este tema? No menosprecies a tus propios alumnos y asume que puede que ya sepan cosas sobre el tema que vas a explicar hoy. Hazlo 2-3 semanas antes de explicar ese tema, cuando no se lo esperen. Unas cuantas preguntas hacen el papel.
    • Bizcocho: Actividad 1 para adquirir conocimientos. Hay miles de tipos.
    • El glaseado: Actividad 2 para adquirir conocimientos. Hay miles de tipos.
    • El molde: Conoces a tus alumnos y adapta las actividades. Hay un molde para cada magdalena.
    • El broche final: prueba que tus alumnos han alcanzado las metas que habías propuesto para ese día y convierte tu clase en una magdalena de libro de recetas de repostero parisino.
  4. Más agrupaciones=mejores resultados. Cuanto más mezcles mejor. Prueba actividades individuales con trabajo en parejas y no tengas miedo a qué los alumnos realicen una tarea en pequeños grupos de 4 o 5 durante 20 minutos.
  5. Esto no es un juego, quiero saber lo que has aprendido. Controla el horno cada 10-15 minutos. Puede que tu magdalena parezca ideal por fuera pero esté más cruda que una pera. Tienes que controlar que tus alumnos entienden y aprenden lo que acaban de poner en práctica. Por decirles que lean algo en silencio no equivale a entender perfectamente. Hazlo cada vez que entres en una fase nueva de la receta, es decir tres veces: cuando acabes el bizcocho, el glaseado y tras el broche final.
  6. Pausa y reflexión. Proyecta una foto, una pregunta, pon un objeto encima de tu mesa o simplemente formula una pregunta compleja de responder o sin clara solución. Da tiempo a tus alumnos para que piensen en silencio y después trabájala como quieras. No dediques más de 5 minutos.
  7. Instrucciones claras es clave. Para liderar una clase como la que planteo con tanto cambio y tanto “jaleo” necesitas que tus instrucciones sean claras. No expliques la siguiente tarea hasta que no tengas la atención de todos tus alumnos. Algunos de mis trucos: cuento hacia atrás desde 5 en voz alta, practico mi silencio dramático (nombre creado por mi colega y amigo José, un experto en la materia), llevo mi cara de odio a otro nivel o me acerco por detrás al gracioso/os de turno que están hablando hasta que la situación se vuelve tan violenta (yo me estoy riendo por dentro) que se acaban callando.
  8. ¿Conoces a tus alumnos? Haz que sea relevante. Averigua qué hacen con sus vidas en su tiempo libre y comerán de la palma de tu mano. Luego, utilízalo a tu favor en clase implementándolo en tus actividades, formulando preguntas o en “modo broma” para captar su atención.

En próximas entradas te daré más ideas de cómo bordar tu “arranque cautivador”, controlar el horno a la perfección y depurar tus instrucciones. Pero no olvides seguir mi blog!